Siempre resulta curioso visitar un lugar del que tienes referencias a través del cine o de la televisión. También lo es ver un reportaje o una película en las que aparece una ciudad o un barrio en el que has estado. Más curioso todavía es que ese paraje sea un punto minúsculo en la geografía americana.

Ya había visto en España ese episodio de Sexo en Nueva York en el que la protagonista se ve obligada a pasar los fines de semana en una casa, perdida en un bosque, que su novio, su nuevo novio, ha alquilado. Cuando he visto el citado episodio por segunda vez y he oído a la protagonista nombrar el lugar en el que se encuentra la casa, a la que no tiene ninguna gana de ir, no he podido evitar un ja, quizás dos jas. Suffern, el lugar donde pasé una semana entera durante mi primera visita a Estados Unidos y al que vuelvo cuando toca visitar a la suegra. La verdad es que no creo que mucha gente de Manhattan -a media hora de Suffern- ni siquiera haya oído hablar de tan recóndito lugar. En Manhattan se tienen otras cosas en las que pensar.

El Estado de Nueva York está plagado de zonas boscosas como Suffern donde por los jardines de las casas residenciales se pasean ciervos, conejos y otra fauna. Sólo hay que coger el coche y salir de la ciudad para respirar aire… puro, como si uno dejase el Foro para ir a la Sierra. Lo que pasa es que el americano de hoy en día ha perdido el espíritu aventurero de los pioneros. A diez minutos uno tiene todo lo que el dólar -y más aún el euro- puede comprar. Y en cuestión de media hora uno de los centros comerciales más grandes de todo el país.

Suffern, un lugar perdido en mitad de… del estado de Nueva York.

by MrGabo